El pasado 23 de junio, en medio de la tormenta política que sacudió al Ayuntamiento de Acatlán de Osorio, la alcaldesa Guadalupe Lucero Bárcenas y Juan Alberto Domínguez López, su exsecretario de Seguridad Pública municipal, formalizaron su matrimonio en Atlixco. Apenas tres días después de que se resolviera la crisis que paralizó el gobierno local, la pareja dio el “sí” bajo el régimen de bienes separados, según consta en el acta matrimonial número 211 del libro dos de la Oficialía 3.
Este enlace confirma lo que ya se sospechaba: la relación personal entre la edil morenista de 35 años y el marino de 28, originario de La Antigua, Veracruz, quien hasta el sábado anterior ocupaba el cargo de titular de Seguridad Pública. La boda ocurre justo cuando la alcaldesa salía de un conflicto con un bloque de ocho regidores que incluso tomaron la presidencia municipal para exigir la salida de Domínguez López.
Entre las demandas de los regidores estaba la remoción del secretario de Seguridad, petición que se aceptó en una mesa de diálogo encabezada por la Secretaría de Gobernación estatal. Además, se acordó la destitución del secretario general del Ayuntamiento, la homologación salarial de los cabildantes y una auditoría integral sobre el manejo de recursos públicos.
El secretario de Gobernación, Samuel Aguilar Pala, confirmó públicamente la salida del mando policiaco como parte de los acuerdos para restaurar la gobernabilidad en Acatlán. Curiosamente, el anuncio se hizo días antes de que se hiciera pública el acta matrimonial.
Por si fuera poco, la Fiscalía General del Estado inició investigaciones por presuntos delitos relacionados con el conflicto político, incluyendo posibles lesiones, intentos de privación ilegal de la libertad y el uso irregular de una patrulla oficial.
Este episodio pone en evidencia cómo la política local puede mezclarse con lo personal, y cómo las tensiones internas pueden afectar la estabilidad de un municipio. Mientras tanto, en otros frentes, proyectos como el cablebús en Puebla avanzan como alternativas modernas y eficientes para mejorar la movilidad urbana, recordándonos que el orden y la gestión responsable son clave para el desarrollo.
