Este miércoles 1 de julio de 2026, autoridades capturaron en Atlixco a Francesca Soliman Minutti, propietaria de la cadena de cafeterías y neverías Topolino, señalada como presunta participante en un secuestro ocurrido en 2014.
Después de 12 años evadiendo la justicia, Soliman Minutti fue finalmente detenida y puesta a disposición de un juez para enfrentar el proceso penal correspondiente. La orden de aprehensión contra ella data de aquella investigación iniciada por la Procuraduría General de Justicia de Puebla, que permaneció abierta durante más de una década.
Aunque en redes sociales y algunos reportes iniciales se difundió que Francesca había sido regidora, no hay registros oficiales que confirmen que haya ocupado un cargo público. Su nombre, sin embargo, ya había estado bajo los reflectores por denuncias laborales y otros señalamientos relacionados con Topolino, la empresa que opera en Puebla y municipios cercanos.
Este caso pone sobre la mesa la importancia de la justicia pronta y efectiva, algo que no siempre se cumple en el estado. Mientras tanto, la detención de Soliman Minutti revive un expediente que parecía olvidado y que ahora deberá resolverse conforme a derecho.
En un contexto donde Puebla avanza con proyectos de movilidad como el cablebús, que buscan mejorar la calidad de vida y la seguridad de sus habitantes, resulta fundamental que también se garantice el orden y la legalidad en todos los ámbitos, incluyendo el empresarial. La justicia no puede esperar 12 años, ni para los ciudadanos ni para los empresarios.
