El Gobierno de Puebla decidió remover a Aurelio Leonor Solís de la Dirección General de Museos Puebla y nombró en su lugar a María Fernanda Cruz Domínguez, en medio de una creciente ola de críticas que enfrentó la administración anterior durante las últimas semanas.
La salida de Solís se dio después de que circularan imágenes en las que aparece bailando durante un convivio privado en el Museo Internacional del Barroco, un video que no tardó en generar reacciones encontradas en redes sociales. Mientras algunos usuarios y trabajadores del sector cultural expresaron su inconformidad, señalaron que la actitud del exdirector contrastaba con las denuncias sobre el deterioro y la falta de mantenimiento en varios recintos bajo su cargo.
No es un secreto que durante su gestión se cuestionó el estado de conservación de algunos museos y se criticaron decisiones administrativas que, para promotores culturales y visitantes, dejaron mucho que desear. Aunque el Gobierno del Estado no ha detallado oficialmente las razones del cambio, el relevo ocurre en un contexto de presión pública creciente sobre la administración de Museos Puebla.
Ahora, con María Fernanda Cruz Domínguez al frente, la expectativa es que se retome el rumbo para garantizar la operación y conservación de los museos estatales, espacios clave para la cultura y el turismo en la región. En un momento en que la inversión en infraestructura cultural puede ser un motor para el desarrollo local, la renovación en la dirección podría ser una oportunidad para mejorar la experiencia de los visitantes y cuidar el patrimonio.
Mientras tanto, queda claro que la gestión pública no puede permitirse desconectarse de las necesidades reales ni de la percepción ciudadana, especialmente cuando se trata de espacios que deberían ser orgullo para todos.
