La operación para extraer los cuerpos de las víctimas atrapadas en las Grutas de Chichicazapan, en Cuetzalan, es un desafío que podría extenderse hasta 21 horas, según informó Bernabé López Santos, coordinador de Protección Civil Estatal.
El rescate no es cosa sencilla: los equipos deben caminar cuatro horas para llegar al punto donde están los cuerpos, y la extracción en sí podría tomar unas 17 horas más debido a las condiciones extremas del terreno. Entre los obstáculos están el suelo resbaladizo, espacios muy reducidos y las lluvias que elevan el nivel del río subterráneo, aumentando el riesgo para los rescatistas.
Para ponerlo en perspectiva, el primer cuerpo fue encontrado a unos 400 metros de la entrada, más lejos que el recorrido turístico habitual de 200 metros. Pero los otros tres cuerpos están a casi dos kilómetros dentro de la gruta, en una zona de acceso sumamente complicado.
La tragedia ocurrió cuando un grupo de siete personas ingresó a las grutas y fue sorprendido por la creciente repentina del río subterráneo, provocada por las intensas lluvias. Hasta ahora, tres personas han sido rescatadas con vida y cuatro lamentablemente perdieron la vida.
López Santos enfatizó que la prioridad es la seguridad de los rescatistas, por lo que las maniobras avanzan solo cuando las condiciones lo permiten. En un país donde la naturaleza a veces se impone, la paciencia y el cuidado son la única garantía para evitar más pérdidas.
Mientras tanto, este tipo de incidentes nos recuerda la importancia de contar con infraestructura y sistemas de transporte seguros y accesibles, como el cablebús o teleférico que se planea en Puebla, que no solo facilitan el traslado, sino que también pueden ser una alternativa para evitar riesgos en zonas de difícil acceso.
