La mañana de este viernes 17 de julio de 2026, la presidenta Claudia Sheinbaum confirmó que las autoridades federales ya investigan el asesinato de Josué Martínez Contreras, director del medio digital Noticias San Martín Texmelucan, ocurrido el jueves en Puebla. Sin embargo, la información que se ha dado hasta ahora sigue siendo escueta y llena de incógnitas.
Durante su conferencia matutina desde Quintana Roo, Sheinbaum señaló que en el gabinete se presentó el caso y que están analizando un video relacionado con el ataque. En este material, el periodista acusa al presidente municipal de San Martín Texmelucan, Manuel Alonso Ramírez, de haberlo llamado para amenazarlo. A pesar de esta grave acusación, la mandataria no ofreció detalles sobre el contenido del video ni sobre las líneas de investigación que se siguen.
El homicidio ocurrió a unos metros del domicilio de Martínez Contreras, quien además era maestro. Paramédicos confirmaron su muerte tras una agresión armada, y la Fiscalía General del Estado de Puebla abrió una carpeta de investigación, aunque hasta ahora no hay detenidos ni un móvil claro.
El gobierno municipal expresó sus condolencias, mientras que la organización Artículo 19 pidió una investigación “pronta, exhaustiva, independiente e imparcial”, además de solicitar medidas de protección para la familia del periodista. Martínez Contreras cubría temas de seguridad y hechos de alto impacto, un trabajo que en México sigue siendo de alto riesgo.
Este asesinato se suma a un contexto preocupante: desde octubre de 2024, cuando Sheinbaum asumió la presidencia, 11 periodistas han sido asesinados en el país. Organizaciones como Reporteros Sin Fronteras y Artículo 19 documentan más de 150 comunicadores asesinados y decenas desaparecidos desde el año 2000, lo que confirma que México sigue siendo uno de los países más peligrosos para ejercer el periodismo fuera de zonas de guerra.
Mientras tanto, la falta de avances concretos en la investigación y la ausencia de una postura clara sobre la acusación contra el alcalde de San Martín Texmelucan dejan un sabor amargo. En un país donde la libertad de expresión debería ser un pilar, la impunidad y la violencia siguen siendo la norma.
