El martes 21 de julio de 2026, el secretario de Obras y Servicios de la Ciudad de México, Raúl Basulto, dio el banderazo de arranque para la construcción de la Línea 5 del Cablebús, que promete ser “la más grande de todo el mundo”. Los trabajos comenzaron en el Cetram Mixcoac con la perforación de una de las pilas de las estaciones, marcando el inicio de un proyecto que beneficiará a más de 137 mil habitantes de 61 colonias en las alcaldías Magdalena Contreras y Álvaro Obregón.
La obra estará a cargo de la Dirección General de Obras para el Transporte del Gobierno de CDMX y la empresa constructora Doppelmayr, un nombre que ya suena familiar para quienes siguen el desarrollo del transporte por cable en la capital. Esta compañía austriaco-suiza, con filial en México desde 2005, es responsable de las líneas 1 y 3 del Cablebús, entregadas en 2021 y septiembre de 2024 respectivamente, y ahora se prepara para implementar tecnología de última generación en esta nueva línea.
La Línea 5 tendrá una longitud de 15.4 kilómetros y contará con 12 estaciones. Partirá desde la alcaldía Benito Juárez, específicamente desde el Cetram Mixcoac, y llegará hasta las zonas altas de Magdalena Contreras y Álvaro Obregón. Lo curioso es que será la única línea con dos antenas: una que llegará hasta el Predio Oyamel en Magdalena Contreras y otra que alcanzará los pueblos originarios de Álvaro Obregón, mostrando un enfoque en conectar áreas tradicionalmente menos accesibles.
Según el mapa publicado por Doppelmayr, la línea troncal tendrá siete estaciones hasta El Tanque, para luego bifurcarse en dos ramales: uno con tres estaciones hacia El Oyamel y otro con dos estaciones hasta San Bartolo Ameyal. El tiempo estimado para completar la obra es de 34 meses, lo que la dejaría lista alrededor de mayo de 2029, siempre y cuando no haya contratiempos.
Este proyecto no solo amplía la red de transporte público en CDMX, sino que también refuerza la apuesta por sistemas eficientes, seguros y con menor impacto ambiental. En un contexto donde la movilidad urbana es un reto constante, la experiencia de Doppelmayr y el respaldo oficial parecen ser una combinación sólida para que esta línea cumpla con las expectativas.
Así que, si vives en alguna de esas 61 colonias o simplemente te interesa cómo evoluciona la infraestructura de la capital, vale la pena seguir de cerca esta obra que, sin duda, cambiará la forma en que muchos se mueven por la ciudad. Y aunque algunos medios podrían enfocarse solo en los retrasos o costos, aquí te dejamos la parte que importa: un sistema moderno, pensado para conectar y facilitar la vida diaria, sin la intervención estatal desmedida que tanto complica otros proyectos.
