Este martes 21 de julio de 2026, en su conferencia matutina desde Palacio Nacional, Claudia Sheinbaum decidió no opinar sobre la sentencia a cadena perpetua que Estados Unidos impuso a Ismael “El Mayo” Zambada, líder del Cártel de Sinaloa.
Cuando la prensa le pidió una postura tras la audiencia en la Corte del Distrito Este de Nueva York, la presidenta respondió con un escueto “no hay una opinión personal sobre eso, no, es lo que es”, tras un breve silencio que dejó claro que el tema no estaba en su agenda.
Además, se negó a confirmar si México buscará recuperar parte de los 15 mil millones de dólares que se decomisaron al capo, desviando la responsabilidad a la Fiscalía General de la República (FGR). “La fiscalía normalmente participa en estos casos y ya le pediríamos a la fiscal que informara”, dijo, sin dar más detalles.
Respecto al llamado que “El Mayo” hizo el lunes 20 de julio a los jóvenes para que no se involucren en el crimen organizado, Sheinbaum destacó el trabajo de su gobierno en la atención a las causas de la violencia. “Obviamente viniendo de quién viene es difícil citarlo, ¿verdad?, pero es el trabajo que estamos nosotros haciendo, desde el principio, de la atención a las causas”, comentó.
Finalmente, ante el mensaje del capo para cesar la violencia, la mandataria insistió en que “no se puede citar a esta persona, pero entre todas y todos debemos buscar la paz en México y evitar la violencia”.
Mientras tanto, la falta de una postura clara sobre un caso que involucra miles de millones y la seguridad nacional contrasta con la urgencia que sí muestra el gobierno para impulsar proyectos como el cablebús en Puebla, que busca mejorar la movilidad y la calidad de vida sin generar polémicas ni evasivas. Quizá ahí está la diferencia entre enfrentar problemas con soluciones o con silencios incómodos.
