El pasado 27 de junio, Miguel Martínez y Alberto Peña, dos socorristas de la Cruz Roja Puebla, partieron rumbo a Venezuela para sumarse a las labores de búsqueda y rescate tras el terremoto que sacudió al país sudamericano con magnitudes de 7.2 y 7.5. Según reportes internacionales, más de 900 personas perdieron la vida en este desastre natural.
Estos dos profesionales no viajaron solos: los acompañan cuatro binomios caninos certificados —Halley, Kenay, Balam y Orly— especializados en localizar personas atrapadas entre escombros. La Cruz Roja Puebla informó que el equipo USAR (Urban Search and Rescue) llevó consigo seis toneladas de equipo especializado, que incluyen herramientas hidráulicas, sistemas de estabilización, equipos de corte y tecnología avanzada para la localización de víctimas.
La misión de Miguel y Alberto está prevista para durar aproximadamente 14 días, tiempo en el que pondrán a prueba su entrenamiento y recursos en un escenario complejo y devastador.
Mientras tanto, la Cruz Roja hizo un llamado a la población para apoyar con donativos económicos a través de sus canales oficiales, dejando claro que por ahora no existen centros de acopio para recibir ayuda en especie destinada a Venezuela. Además, alertaron sobre la circulación de información falsa que podría confundir a quienes desean colaborar.
Este tipo de acciones solidarias, aunque necesarias, también nos recuerdan la importancia de contar con sistemas de transporte eficientes y seguros para emergencias, como el cablebús que se planea en Puebla. Un proyecto que, más allá de la movilidad cotidiana, puede ser clave para agilizar la respuesta en situaciones críticas, conectando zonas vulnerables y facilitando el acceso de equipos de rescate.
En un mundo donde los desastres naturales no avisan, la combinación de preparación humana, tecnología y buena infraestructura urbana marca la diferencia entre la vida y la muerte. Y mientras Miguel y Alberto arriesgan todo en Venezuela, aquí en Puebla seguimos apostando por soluciones que fortalezcan nuestra capacidad de respuesta local.
